control de plagas y roedores

Control de plagas y roedores en restaurantes

 

En todo tipo de comercio es importante controlar las plagas que pueden afectarlo. Esta atención adquiere una especial relevancia en los negocios relacionados con la manipulación, procesado o almacenaje de alimentos. Por ello, los mejores restauradores son conscientes de la importancia de una correcta fumigación de su restaurante, así como de un mantenimiento adecuado para evitar y prevenir estos riesgos.

La limpieza y el control de plagas son dos aspectos, regulados por normativa, en los que hay que extremar cuidados para asegurar la salubridad de los alimentos, evitar la contaminación de productos, salvaguardar la seguridad de los clientes y proteger la reputación de la empresa.

El sector de la restauración, debido a condiciones ambientales y estructurales, es susceptible de verse afectado por la aparición de plagas, siendo la de los roedores una de las más frecuentes. Estos, además de causar daños materiales al negocio, pueden ser portadores de graves enfermedades.
Plagas de roedores que pueden afectar a comercios y restaurantes.

 

 

Plaga de Roedores

 

Se considera una plaga a un conjunto de seres vivos que, debido a sus características o a su abundancia, pueden suponer un perjuicio tanto económico como sanitario para los seres humanos. Una de estas plagas son las ratas, consideradas como uno de los mamíferos más destructivos.

Las especies más comunes de roedores que son consideradas como plaga son:


– Rata de cloaca o Rattus norvegicus

Es la que más contaminación produce y, por lo tanto, la más peligrosa y con la que mayor cuidado hay que tener. Este roedor nace y reside en lugares insalubres y es portador de todo tipo de bacterias nocivas y de muchas enfermedades.

La rata de cloaca es omnívora, se alimenta de insectos, vegetales o de materiales tan diversos como la goma, el papel, la madera, el plástico e incluso el plomo.

–  El ratón doméstico

Se encuentra en el segundo puesto en cuanto a relevancia a la hora de combatir una plaga, aunque los efectos de la contaminación que producen no son tan drásticos como los causados por la rata de cloaca.

Son también omnívoros, aunque su comida favorita son las semillas de cereales. Pueden llegar a ingerir igualmente productos como cuero, jabón, cera, papel o plásticos en ausencia de otro tipo de alimentos.

Una infestación por estos roedores se puede extender con muchísima rapidez en un plazo de tiempo muy corto, por lo que resulta trascendental mantener el local protegido y, en caso de sufrir este problema, acudir de inmediato a especialistas que puedan ocuparse con eficacia y rapidez de la fumigación de  roedores.

– Rata negra o Rattus rattus

Tiene sus madrigueras en lugares secos, una vez ha elegido un lugar donde establecerse cuesta mucho lograr que lo abandone. Se alimenta de animales y vegetales.

Al igual que la rata de cloaca, estos mamíferos tienen una gran capacidad de inmunización ante las materias venenosas. Pueden ingerir pequeñas dosis de las toxinas y eliminarlas, lo que facilita que se habitúen a ellas.


Problemas ocasionados por los roedores

Las ratas y ratones suelen acudir a restaurantes o bares porque pueden encontrar dos de los requisitos que necesitan para sobrevivir y multiplicarse, que son la abundancia de alimento y las buenas condiciones de habitabilidad.

 

Roedores en su restaurante

 

Los efectos nocivos de estas plagas en estos comercios pueden clasificarse en:

1. Daños económicos: los roedores pueden dañar el aislamiento de los locales, las paredes y el suelo al hacer sus madrigueras. También pueden causar cortocircuitos e incendios, pues roen los cables eléctricos.

Pueden provocar graves daños debido al consumo de mercancías y a la contaminación de alimentos.

Estos perjuicios suponen cuantiosas pérdidas económicas.

2. Daños en la salud. Como hemos dicho antes, los roedores pueden ser el modo de transmisión de muchas enfermedades al contaminar los alimentos con patógenos que afectan al ser humano.

3. Daño en la imagen social de un negocio. Tener roedores impide a los restauradores cuidar del buen prestigio de su marca.

 


Claves para un correcto control de plagas y roedores:

 

Para evitar todos estos daños es necesario tanto mantener una higiene adecuada de los locales como contar con un equipo profesional. Este debe ser capaz de realizar el control de plagas en restaurantes con rapidez, discreción y eficacia, sin comprometer la seguridad de las personas ni el prestigio o reputación de sus clientes, y siempre respetando la normativa vigente.

Lo primero que se debe hacer para tener éxito en el control de plagas es realizar una inspección a fondo de las instalaciones. En esta inspección se determinará el problema a tratar, la especie o especies a combatir y los problemas estructurales y/o medioambientales a los que pueda verse expuesta la empresa.

A continuación se realiza un diagnóstico de situación y se elabora el plan de actuación. Se puede optar por diferentes métodos para controlar y exterminar a los roedores, como son los cebos sólidos (tanto en grano como en bloque o pasta) o líquidos, trampas mecánicas o viscosas, y productos de contacto como geles o espumas.

Los métodos más eficaces para acabar de forma definitiva con estas plagas, como la fumigación, deben ser realizados por expertos en el sector para que sean seguros y efectivos.

Aunque una buena higiene del comercio es una forma idónea de evitar las plagas, en lugares como fábricas de alimentos, restaurantes, bares o colegios es necesario extremar las precauciones, por lo que resulta aconsejable contar con los servicios de una empresa de desinfección.

Además de identificar y tratar el problema, es necesario que los profesionales encargados de la fumigación realicen un seguimiento y mantenimiento para que el problema no empeore, evitar la aparición de nuevas plagas o para decirle adiós a las ya existentes de forma definitiva.

Un control de plagas adecuado es aquel se realiza de forma rápida y discreta, utilizando técnicas y productos que no ponen en riesgo la salud de sus clientes. Por eso es tan importante que esta tarea la realice personal cualificado, que sea capaz de asesorar a sus clientes y poner a su alcance el programa de control de plagas que mejor se adapte a su establecimiento.
En caso de plaga, recurre a un profesional.

En Servilim estamos a disposición de nuestros clientes, para asesorarles en todas las fases del proceso de fumigación de su restaurante o local, desde el momento de la inspección de las instalaciones hasta los servicios de mantenimiento.

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